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MANIFIESTO - DOCUMENTOS PLURALES El artículo 3 de la Constitución española dispone que el castellano es la lengua española oficial del Estado, establece que las otras lenguas españolas serán oficiales en las respectivas comunidades autónomas de acuerdo con sus estatutos de autonomía y anuncia que la diversidad lingüística de España será objeto de especial respeto y protección. A pesar de este mandato constitucional de respeto y protección del carácter plurilingüe del Estado, las lenguas españolas diferentes del castellano, que se hablan en un territorio donde vive más del 40 por ciento de la población española, han estado absentes durante más de 20 años de un conjunto de ámbitos de gran importancia simbólica y practica, entre los cuales se encuentra la documentación personal de los ciudadanos (el documento nacional de identidad, el pasaporte y el permiso de conducir), y la documentación de los residentes extranjeros, que en una época de inmigración creciente como la actual ha adquirido una relevancia que hasta ahora no havia tenido. Esta práctica española contrasta con la de otras democracias plurilingües de Europa y del mundo, que trasladan a sus documentos su diversidad lingüística interna y de esta manera permiten no sólo que los ciudadanos de lenguas diferentes se reconozcan en sus documentos sino también que todos los ciudadanos, independientemente de su lengua habitual, así como los residentes extranjeros, tengan la oportunidad de ver reflejado en su documentación el pluralismo lingüístico de la sociedad y lo acepten como un hecho normal. Así, Bélgica incorpora en su carta de identidad y el pasaporte el francés y el neerlandés, pero también el alemán, que sólo habla el 1 por ciento de la población; Finlandia utiliza el finés y el sueco en todos los documentos; el Canadá hace lo mismo con el inglés y el francés; y los documentos personales en Suiza contienen las cuatro lenguas oficiales (el francés, el alemán, el italiano y el romanche, que como el alemán en Bélgica sólo habla el 1 por ciento de la población). En todos cuatro casos, el plurilingüismo es presente en todos los documentos, incluyendo el pasaporte, sin necesidad de petición previa del interesado y independientemente del lugar donde se expidan. Como ciudadanos españoles que hablan lenguas diferentes del castellano nos queremos reconocer en nuestros documentos personales, y también queremos que el conjunto de la sociedad española conozca y haga suyo el carácter plurilingüe del Estado que todos compartimos. Por esto, aprovechando la celebración del Año Europeo de las Lenguas, convocado por la Unión Europea y el Consejo de Europa para promover la conciencia de la riqueza de la diversidad lingüística dentro la Unión Europea y para fomentar el multilingüismo, queremos llamar a nuestros gobernantes a tomar todas las medidas necesarias para que en el plazo más breve posible los documentos personales españoles adopten un régimen lingüístico semejante al que aplican las otras democracias plurilingües del mundo, que permita una plasmación efectiva del mandato constitucional de respeto y protección de la diversidad lingüística española.
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